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Medio millar de mujeres pertenecientes a asociaciones culturales celebran un encuentro comarcal de convivencia y fiesta.
J. VARA Fuentelapeña, La localidad de Fuentelapeña se convirtió ayer en punto de encuentro entre las asociaciones de mujeres de toda la zona del Guareña. Hacia las once de la mañana comenzaban a llegar las representantes de Fuentesaúco, Villamor de los Escuderos, Villaescusa, Vallesa, Guarrate, Vadillo de la Guareña, La Bóveda de Toro, Villabuena del Puente, Argujillo y El Maderal, aportando un colorido muy especial a la localidad anfitriona. Precisamente ha sido esta vez la asociación "La Glorieta" de Fuentelapeña, presidida por Esther Sánchez estuviera a punto para que sus vecinas se encontrasen muy a gusto.
Tras el recibimiento y los correspondientes saludos, las más de quinientas participantes, entre las que se encontraban alcaldesas y concejales de las localidades, así como la diputada provincial Maribel Escribano y la técnico de animación sociocomunitaria del Ceas de Fuentesaúco, Mar Domínguez, se dirigían a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Santa María de los Caballeros, para acudir en la eucaristía oficiada por José Manuel Rubio y concelebrada por el sacerdote local Manuel Fernández Pérez. El coro con sus canciones daba más solemnidad al acto religioso y las ofrendas (cestas de flores, productos de la tierra, el pan y el vino) eran presentadas por las mujeres que lucían vistosos trajes regionales, en la mayoría de los casos confeccionados por ellas mismas.
Tras el acto religioso, en la misma puerta del templo, el grupo de baile de Fuentelapeña "La Beltraneja", acompañado por la dulzaina, la gaita y flauta y el tamboril de los "Danieles " de Guarrate, ofrecían un festival folclórico, con la jota de "Los Furones", jotas de Guarrate, La Canastilla, el Renge de Entrepeñas y la danza del Paloteo.
El tiempo se presentaba inestable y a intervalos la lluvia hacía acto de presencia, por lo que la organización acondicionó un amplio local para dar buena cuenta de la gran paella preparada por el cocinero de Corrales, Miguel Mateos.
Después de los aperitivos comenzó a servirse la paella en un buen ambiente que se prolongaría durante la sobremesa, participando a continuación de un animado baile hasta la despedida, bien entrada la tarde, haciendo votos para nuevos encuentros entre las asociaciones de mujeres de La Guareña.
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