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El Mundo/CARTAS AL DIRECTOR - 21.02.2008
Sr. Director:
En todas las campañas electorales llega un momento en que éstas resultan pesadas, soporíferas. Ésta no lo va a ser menos, y ofertas “populacheras” como los cuatrocientos € o la adhesión por contrato a la cultura hispánica, no ayudan mucho a solucionar los grandes problemas de fondo, eso que se masca en las casas de puertas para adentro, como puede ser el paro, la educación de los retoños o la subida sin freno de la hipoteca. El dinero fácil o las parrafadas patrióticas pueden tirar de cierto electorado de oído dulce, de eso no cabe la menor duda. Habrá que estar muy pendientes de lo que digan los dos candidatos en sus dos confrontaciones televisivas.
Uno de los problemas gordos, enquistados de España, que resulta ser la columna vertebral de cualquier país y que puso de manifiesto el “Informe Pisa”, es muy fácil que sea pasado de puntillas en la campaña electoral. La educación, si se toca, es casi seguro que sea tratada como una cifra más, nunca en profundidad ni cogiendo el toro por los cuernos. Se quiere olvidar el político que la mejor política es aquella que enseña a pescar el pez y no aquella que, ya guisadito, lo promete poner en el plato. Sólo tienes que comértelo, sin embargo, si no se tiene formación adecuada y cultura amplia, cuando llegan las vacas flacas, el río se revuelve, y, sólo los países que de más y de mejores herramientas educativas hayan dotado a sus ciudadanos, estarán más capacitados para rehacerse.
Alfonso Toribio Toribio - El Maderal (Zamora)
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