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En Fuentesauco. A Florencia Toribio, de 78 años, le diagnosticaron una gastropatía y murió días después a causa de un infarto.
Los hijos de Florencia Toribio nunca imaginaron que por una negligencia médica perdieran a una de las personas más importantes de su vida, su madre, cuando contaba con 78 años.
Florencia comenzó a sentirse mal el pasado 30 de octubre, mientras llevaba unas flores al cementerio del municipio zamorano de El Maderal. Esa misma tarde volvió a sentirse mal y llamó al Centro Médico La Guareña, de donde un facultativo se trasladó para atender a la enferma. El primer diagnóstico que recibió Florencia fue «gastropatía funcional acompañada de vómitos», con el apoyo de la enferma que relató que «había comido setas».
Al día siguiente, la paciente empeora y vuelve a recibir la visita de otro médico del centro de salud, que sigue centrado en el aparato digestivo. El día 1 de noviembre, la familia de la enferma vuelve a llamar al centro de salud al comprobar que ésta empeora aún más.
«El médico que acude a casa ratifica el mismo diagnóstico que los anteriores», según detalla Alfonso Toribio Toribio, uno de los hijos de la mujer fallecida.
Uno de los momentos más críticos de Florencia tiene lugar el día 2, cuando comienza a ahogarse en posición decúbito. «Llamé preocupado al centro médico y se negaron a trasladarse a casa porque ya habían estado hacía unas horas», aclaró Alfonso. Según denuncia públicamente, «se trata de una negación de auxilio».
Ante la gravedad, el hijo de la enferma decide trasladarla a Zamora, aunque a mitad de camino se replantea llevarla a Fuentesauco.
En el centro médico se le realiza un electrocardiograma y un nuevo informe confirma otro diagnóstico: «Taquiarritmia ventricular y desviación al hospital de la capital».
Otra de las denuncias del hijo de esta paciente es la negación en ese momento de un traslado con una ambulancia, «me mandaron a mí, con una paciente, que según su propio diagnóstico, es de muerte».
Florencia Toribio falleció el 21 de noviembre tras pasar unos días en la UCI. «Con esta denuncia intento poner de manifiesto la inoperancia, dejadez personal y falta de profesionalidad de algunos médicos», relata Alfonso.
Por otra parte, el objetivo del hijo de Florencia es «reclamar a las autoridades del Sacyl medidas que corrijan estos desmanes de un servicio tercermundista», considera este afectado.
En estos momentos, Alfonso Toribio, que ha residido durante muchos años en Salamanca, ha puesto en manos de una abogado el caso de posible negligencia médica y está a la espera de una resolución.
Respuesta del Sacyl
Por su parte, desde la Gerencia de Atención Primaria
de Zamora, dependiente del Sacyl, consideran que «en ninguna de las
exploraciones realizadas a lo largo de las intervenciones, excepto en la
última en que se apreció taquiarritmia, existían síntomas ni signos
sugerentes de tal patología cardiaca; o al menos no se habían hecho
evidentes en las actuaciones a domicilio». El gerente de Atención Primaria
trasmitió su pesar por la «desfavorable evolución de la paciente». | |