Yo pensaba que La Oscuridad era sólo patrimonio de la toponimia de Villaescusa o de Villamor de Los Escuderos, hasta que descubrí a través de La Villamorana Villisquida, que El Maderal tiene a La Diosa Escu transformada en un divino paraje, un recóndito enclave de hermosura y verdor perpetuos, Las Belliscas, La Bella Escu o Bel y Escu, El Brillante Sol y La Oscura Luna ensartados en el amor de La Villa de El Maderal eternamente.
|