Comenzaron diciéndole Petra Negra y acabaron llamándola Petenera, el nombre de uno de los palos del flamenco más triste y tenebroso, con cuartetas que hablan de su oscuro corazón, de su gran belleza y de su terrible muerte, que no se sabe si fue asesinada por El Amor o murió anhelando poseerlo, quien lo tuvo entre sus brazos cual si fuese humo, cientos de veces, mas bastó una para engrandecerla, recordándola como estandarte de la pasión más negra.
|