Venimos de no sé dónde, nada traemos y nada nos llevamos, pero sin embargo defendemos las propiedades que adquirimos en La Vida, como el mayor tesoro, mas sólo El Espíritu es realmente valioso, y únicamente a La Bestia debemos temer que nos lo robe, pues Ella es La Gran Ladrona de Almas, haciendo que pienses como Ella desea, impidiéndote que aprendas a ser tu, frente a todos los demás ladrones, que son rateros de baratijas.
|