Quizá no se ha enterado La Luna, que El Sol no quiere saber nada de Ella, como El Fuego no desea saber del Agua, o El Día de La Noche, que es triste, embriagadora y oscura; tal vez ahora se de por aludida La Dama, y siga su camino, dejando que El Caballero haga lo mismo, en otro mundo o en otra órbita.
|