Los laberintos de La Villa de El Maderal son tantos y están tan entremezclados, que no sólo hace falta andarlos para perderte en ellos, también hay que pensarlos para averiguar conocimientos de ti y saber quién eres, y si no prueba a recorrer El Monte entrando desde La Plana por abajo o desde Las Mansas por arriba, y mientras lo haces piensa en el número 3, cuya evocación hará aparecer un árbol trino, que le marcará un camino irrepetible a tu conciencia, con un espíritu relajado y dispuesto a aceptar los retos que vengan, pero tendrás que detener tu andar y sentarte junto a la encina, el alcornoque o el roble de tres troncos centenarios, mas si abusas del 3 y lo conviertes en 6, podrías enredarte entre tanto follaje, empujando al abismo tu razón de ser, cuando lo que más deseas es hacerla inmune y preservarla de cualquier mal, porque creyendo que doblando la magia del 3 vas a procurarte el doble de todo, sólo es la ilusión del Diablo, que acecha en la divinidad de tu alma.
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