Su nombre es como una premonición de su destino, pues se llama Jaime, que es una variante de Jacobo, del hebreo Yeagob, cuyo significado es Dios Recompensará, porque cuando corre su objetivo es su corazón, y su lucha no es frente a los demás sino contra sí mismo, hasta lograr que El Tiempo desaparezca, mas cuando logra semejante hazaña, quien queda por detrás de El adopta su nombre, el de un dios del Olimpo de El Maderal, forjado en los confines del Misterioso Universo, para burlar distancias con el pensamiento de sus poderosos bíceps y la armonía de sus rápidos gemelos, que son honrados por áureas y gigantescas estatuas, donde hacen cruces los caminos de La Villa.
|