Quien pretende acrecentar su visión en La Villa de El Maderal, acude a La Fuente de
Arriba, y sus dos caños de plata, cual mágicos ojos del Dios Río Talanda, lo
revitalizarán si se bebe su agua, haciendo que coja fuerza en su alma, que durante un
rato será capaz de abarcar con la vista montañas y mares juntos, como si los tuviera con
él, mas si lo que le atrae es el agua de La Fuente de Abajo, entonces se desatará un
gran furor amoroso en su interior, pues el caño de puro oro, llena de exacerbada pasión
y desenfrenado deseo a quien de ahí calma su sed.
|