cabecera villa el maderal
   volver a la portada elmaderal@elmaderal.com conexión al chat de la guareña imprimir página comentarios del autor  
la dama del caballo con alas      de     Carlos López Matías "el filipino"
   
 Libro I volver a la página anterior   
 
SALIENDO DE LA BODEGA la dama del caballo con alas

Había estado bebiendo Pilatos, lo que él llamaba la sangre de Triana, en las entrañas de La Villa de El Maderal, y cuando abandonó la profunda bodega, iba acompañado del Divino Remancebos, con quien mantenía un precario equilibrio. La conversación se había enturbiado entre ellos, y con vivos aspavientos se zarandeaban, disputándose amargamente el corazón de La Luna: “Antes no aparecías por aquí”, le decía El Sol, “y últimamente formas parte del paisaje de La Villa, tanto como El Dios Talanda, El de Las Dos Fuentes, o como La Diosa Santana, La del Enigmático Beso”. “Yo tengo tanto derecho como tú a estar aquí, el tiempo que desee, y eso a ti no te importa”, le contestó Remancebos. “A mí me importa todo lo que concierne a Triana, porque es mi alma, y si alguien trata de arrebatármela, lo atravieso con un hierro candente”. “No te tengo miedo, ni a ti ni a tus sueños”. “Pues ándate con ojo”, le advirtió por última vez Pilatos, “porque a mi me podrás arrancar los brazos y las piernas, mas si me robas el corazón te mato”. Y se alejaron uno del otro a medio camino entre darse la vuelta o marcharse.

Carlos López Matías "el filipino"