El Engreído Valdebaños tiene dos hermanos, El Desconfiado Valdeobispo y El Rencoroso
Valdeladrones, y una hermana, La Agriada Valdelaloba. Juntos se dirigían a La Villa de El
Maderal, para exigirle cuentas a La Dama del Caballo con Alas, por el agravio hecho a
Valdebaños, cuando le atravesó una pierna en defensa de Remancebos. Las cuatro
divinidades entraron por La Alameda de Pilatos, y pasaron ante La Maravillosa Fragua, en
dirección al Palacio de Triana. El Sol de El Maderal, que había sido alertado por alguien
que apreciaba por igual a los dos enamorados, cojeaba tras ellos, apoyándose en su bastón
de ébano. Y ya ante las blancas almenas, los cuatro dioses comenzaron a llamar a Triana,
altivos y desafiantes, mas La Plateada Dama no respondía, porque no se encontraba en el
castillo. Pero El Caballero de La Mirada Ardiente, que los había seguido muy atento, no
se aguantó más, y comenzó a despotricar contra ellos; enseguida lo rodearon, vapuleándolo
a su gusto, mas Pilatos desenvainó el negro bastón, apareciendo ante ellos un rayo cual
brillante oro, que abrasaba las entrañas de las espantadas divinidades, quienes no
dudaron en huir por La Rodera, sujetándose las terribles heridas, que El Sol de El
Maderal les había infligido.
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