Una cruz de siete deslumbrantes estrellas, llevaba ventidos años apostada sobre La Villa
de El Maderal; pero de repente otras siete estrellas, más brillantes aún, comenzaron a
rodear con un círculo, alegoría de lo femenino, a la cruz, representación de lo masculino,
y es que estaba naciendo Triana, encerrando a Pilatos en su alma.
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