Triana, después de una terrible discusión con su opuesto, aleccionaba de esta manera a
Pilatos: “Un basilisco es un mítico animal, que quien haya tenido la nefasta fortuna de
encontrarse con él, habrá podido admirar con horror, que se parece a un gallo por la
cabeza, tiene la cola de una serpiente, mata con el silbido y con la mirada hiere de
muerte. Por eso no debes llevar jamás contigo un espejo, porque si alguna vez te
enfadas, como hace un momento, y se te ocurre reflejar tu imagen hecha un basilisco, te
matarás a ti mismo, y luego a mí, que no podría vivir sin tus celos.”
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